El estrés también afecta a tus dientes

El estrés es una afección bastante común que puede afectar negativamente a la salud bucodental. Pese a que, a priori, pueda parecer que los cuadros de ansiedad o estrés no guardan relación con los dientes, lo cierto es que estas situaciones son idóneas para generar daños en las piezas dentales. Las revisiones periódicas en la clínica dental pueden alertar de los síntomas de estrés. En este sentido, el dentista ofrecerá pautas y hábitos saludables para prevenir la aparición de patologías dentales ocasionadas por este tipo de situaciones.

¿Cómo afecta el estrés a los dientes?

Aumenta el riesgo de caries dentales

Las caries dentales suelen estar ocasionadas por la mala higiene bucodental o por el consumo indiscriminado de alimentos dulces. No obstante, hay otros factores que pueden favorecer la aparición de las temidas caries. En periodos de estrés, el pH de la saliva cambia, volviéndose mucho más ácido. Esto hace que la boca sea un entorno agradable para las bacterias. La acidez provoca caries en las piezas dentales.

Enfermedad periodontal

La inflamación de las encías también puede estar relacionada con cuadros de estrés. En primer lugar, la ansiedad aumenta los niveles de cortisol. El cortisol es una hormona que tiene propiedades antiinflamatorias, pero en el caso de las encías suele ayudarlas a aumentar su inflamación. En segundo lugar, es habitual que durante los periodos de estrés se dejen de lado los hábitos de vida saludables, aumentando la ingesta de alimentos dulces, alcohol o tabaco. Si además se descuidan los hábitos de higiene bucodental, se estarán exponiendo las encías a posibles enfermedades periodontales.

Es importante saber diferenciar de un sangrado de encías puntual, habitualmente ocasionado por la presión al cepillar los dientes, y un sangrado de encías continuado. Este último puede estar relacionado con la aparición de infecciones dentales. En estos casos, es primordial visitar al odontólogo.

Rotura de dientes

Al pasar por situaciones de estrés es posible que se tienda a llevar objetos duros a la boca para liberar este estrés mordiéndolos. Esto es muy habitual en las oficinas o en el colegio, cuando se muerden bolígrafos. Pese a que no se note ninguna rotura en las piezas dentales, estos gestos pueden astillar los dientes, aumentando la sensibilidad dentaria.

Aftas y herpes labiales

La aparición de herpes en los labios o aftas bucales está directamente relacionada con los cuadros de ansiedad y estrés. El cuerpo está mucho más bajo de defensas y las infecciones pueden mostrarse a través de la boca. Ante la aparición de aftas o herpes es importante acudir al odontólogo para que recomiende un tratamiento óptimo para su eliminación.

El bruxismo y el estrés

Una de las patologías dentales más comunes que están directamente relacionada con las situaciones de estrés es el bruxismo. Se trata de un rechinamiento involuntario y descontrolado de las piezas dentales. Esto provoca desgaste en los dientes y puede hacer que se desarrollen otras patologías dentales. Por la noche se libera el estrés inconscientemente, por eso es tan complicado detectar el bruxismo. Las férulas de descarga son el tratamiento para estos casos, aunque es habitual que los dentistas recomienden ejercicios de relajación para evitar la ansiedad y atajar el problema desde la raíz.