El entrenamiento excesivo pude provocar caries dentales

“El deporte es salud” o por lo menos el deporte practicado en su justa medida. Numerosos científicos, de diferentes ramas, aseguran que practicar ejercicio físico sin control ni medida puede ocasionar algunos problemas de salud. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que se dediquen unos 150 minutos a la semana a practicar deporte, es decir, un ratito cada día, con algunos días de descanso por el medio. Si se lleva a cabo un sobreentrenamiento la factura puede llegar en forma de oxidación celular, caries dentales o daños musculares.

Caries derivadas del ejercicio descontrolado

La aparición de caries en la boca, a consecuencia del entrenamiento deportivo sin control, se explica por el pH de la saliva. Cuando se practican deportes al aire libre, en los que la capacidad pulmonar es puesta a prueba, como el atletismo, es muy probable que el corredor tenga que abrir la boca para llevar a cabo su entrenamiento. Este hecho, reseca la cavidad oral y alcaliniza la saliva, que deja de actuar de forma efectiva contra el sarro dental.

Además, si a todo esto le sumamos la ingesta continuada de bebidas isotónicas, las caries tendrán un medio de cultivo más grande al que aferrarse. Este tipo de bebidas son ideales para recuperar las sales minerales, pero el azúcar que llevan es realmente nefasto para la salud oral. Este azúcar se pega al diente, creando un entorno perfecto para las bacterias, que se hacen más fuertes, pudiendo ocasionar caries. Lo mismo ocurre con el consumo de barritas energéticas tras los entrenamientos. Para evitar todo esto lo más adecuado es practicar deporte con moderación y apostar por la higiene dental tras la ingesta de bebidas isotónicas o barritas de cereales.

Por otra parte, la natación es otro de los deportes que, practicada en exceso, puede terminar con la aparición de sarro en los dientes. El agua de la piscina, con el cloro que lleva, puede llegar a tener el pH hasta en 7,6. Obviamente, esto es mucho más alto que el pH natural de la saliva. Por ello, los nadadores profesionales son tan propensos a padecer caries dentales y las clásicas manchas de sarro amarillentas.

Estrés oxidativo tras el ejercicio

Si bien es cierto que practicar ejercicio físico es totalmente recomendable y saludable, es importante saber que, si se lleva a cabo sin control ni medida, puede ocasionar algunos problemas a nivel del organismo. El oxígeno es esencial para el metabolismo, pero también puede generar radicales libres. Estos son los causantes del estrés oxidativo celular. Sus principales consecuencias son la pérdida de colágeno en la piel y daños a nivel interno que pueden ocasionar un mal funcionamiento de algunos órganos. Una buena dieta, rica en antioxidantes, es muy importante para mantener a los radicales libres a raya.

Para evitar todas estas condiciones relacionadas con el ejercicio en exceso, los expertos hablan de planes de entrenamiento personalizados, que vayan de menos a más, para que el cuerpo esté en las condiciones idóneas para el ejercicio. Por ello, realizarse estudios previos que muestren la capacidad de cada individuo es primordial para practicar deporte de forma segura.