El día mundial del lavado de manos

Recientemente se ha celebrado el día mundial del lavado de manos que propuso la Organización Mundial de la Salud (OMS), para fomentar estos hábitos de higiene personal que son indispensables para evitar algunas enfermedades muy contagiosas. Con un simple gesto, se pueden conseguir grandes propósitos.

Lavarse las manos, la clave para evitar enfermedades

La OMS pretende concienciar a la población mundial de la importancia de disponer de una higiene personal saludable para establecer contacto con otras personas. Muchos países subdesarrollados apenas disponen de acceso a agua corriente, por lo que las dificultades para eliminar bacterias e infecciones se ven muy reducidas.

La OMS destaca la necesidad de que, sobre todo, los profesionales de la salud aboguen por llevar a cabo estas prácticas de higiene que son muy útiles para evitar la propagación de ciertas epidemias muy contagiosas. Además, un simple resfriado puede evitarse con un gesto tan sencillo como es mantener las manos limpias muy a menudo.

La crisis del ébola abrió el debate

El día Mundial del lavado de manos, surgió para hacer frente a hábitos poco recomendables de higiene personal y conseguir que la población a nivel mundial esté concienciada en este sentido. La reciente epidemia de ébola, de la que hemos sido testigos, abrió las puertas a este debate. Está claro que por problemas de suministros y recursos, los países más afectados por el ébola disponen de pocas posibilidades para mantener una higiene personal correcta, pero nosotros podemos ejemplarizar y apostar por mantener nuestra higiene en un punto álgido.

Evitar trasmitir enfermedades es la principal función de este proyecto, que ha puesto en práctica la OMS junto con infinidad de hospitales y gobiernos a nivel mundial. Se trata de llevar a cabo una acción muy simple, que nos permitirá lograr unos beneficios extremadamente notables.

Cuando salió a la luz aquella pandemia de la gripe A, las recomendaciones para prevenir las infecciones pasaban por lavarnos las manos muy frecuentemente. Esta era la forma más eficaz de evitar posibles infecciones y contagios. En las manos se acumulan un sinfín de bacterias que, con el contacto, pueden provocar enfermedades, en muchos casos graves, a las personas que tenemos alrededor.

Por este motivo, las recomendaciones de la OMS hacen, especial hincapié en los profesionales del sector sanitario. Obviamente, es algo extensible a la población en general, pero sectores como el de la salud o la educación deben ser mucho más concienzudos con estos temas. Lo fundamental es evitar riesgos innecesarios que pongan en peligro la salud de las personas que están a nuestro alrededor.