Educación dental: un aprendizaje para una vida saludable

La educación dental es fundamental para que la salud oral y general sea la más adecuada. De esta forma es posible contar con una vida extremadamente saludable. Para ello, es importante que desde la infancia se eduque a los más pequeños en este sentido. Si los niños interiorizan lo necesario que resulta llevar una buena higiene de sus piezas dentales, continuarán con sus hábitos en la edad adulta y esto es esencial para evitar enfermedades dentales como las caries o la gingivitis.

Estas patologías dentales, si no son debidamente tratadas pueden derivar en enfermedades más graves, como la periodontitis o enfermedad de las encías. Esta patología puede ocasionar daños graves a nivel oral y sistémico. Si la periodontitis avanza, la pérdida de piezas dentales es habitual, pero además puede desencadenar daños a nivel cardiovascular.

Todas estas enfermedades orales suelen estar relacionadas, en mayor o menor medida, con los hábitos alimentarios y la higiene dental que se sigue desde la infancia. Por ello, resulta imprescindible que la educación dental forme parte de la educación general en los niños. Esto es lo que motiva la creación de programas en pro de la prevención de caries y otras afecciones dentales.

Imprescindibles en una buena educación dental

  1. Higiene dental

La higiene oral es lo más importante en la educación dental. Es necesario que se informe debidamente de las técnicas de cepillado más adecuadas, enseñando a los niños cómo deben cepillarse los dientes para eliminar la placa bacteriana y prevenir, así, la aparición de caries. Además, es esencial que aprendan a realizar sus rutinas de higiene dental tres veces al día, recurriendo al uso de técnicas que sean capaces de eliminar las bacterias debidamente. El hilo dental y el colutorio debe de aparecer en cada rutina.

Esta enseñanza es muy importante para que los más pequeños entiendan lo necesario que resulta para la vida y la salud general, lavarse los dientes y contar con una sonrisa saludable.

  1. hábitos alimenticios

Por otra parte, en la educación oral se debe de hacer especial hincapié en los hábitos alimenticios. El consumo indiscriminado de azúcar es una de las principales causas de la aparición de caries, además de que provoca obesidad en los niños. Por ello, es necesario que los más pequeños comprendan que los alimentos con azúcares añadidos deben limitarse muchísimo. De esta forma, las bebidas carbonatadas y la bollería industrial tendrían que dejar de ser una parte esencial de las dietas de jóvenes y niños.

Por otra parte, alentar el consumo de frutas y verduras es realmente necesario. Son muchos los alimentos de origen vegetal los que garantizan una salud oral adecuada. Por ello, es importante que la salud dental vaya enfocada a dar a conocer cuáles son las mejores opciones para una dieta sana.

  1. Visita al dentista

Por último, el tercer pilar básico de la educación dental se basa en las visitas periódicas al dentista. Si los niños acuden a la clínica dental desde bien pequeños, el profesional contará con una historia clínica amplia sobre la salud oral del menor. De esta forma, se podrán tomar las medidas necesarias para que su sonrisa goce de buena salud a lo largo de su vida.