Dentición temporal: ¿Por qué son importantes los dientes de leche?

La dentición temporal, también conocida como dientes de leche, suele empezar, normalmente, a los 6 meses de edad, aunque en algunos casos puede comenzar antes o después, finalizando alrededor de los 3 años, 36 meses, aunque puede que con anterioridad.

La importancia de los dientes de leche

Estas piezas dentales permanecerán en la boca del niño hasta los 6 años, de manera aproximada, puesto que en ese periodo de la vida comienza la llamada dentición mixta, cayéndose los temporales y surgiendo los dientes permanentes, definitivos. Pero, ¿por qué son importantes los dientes de leche?

En primer lugar, la salud bucodental durante la etapa de la dentición temporal tiene una fuerte repercusión en la dentición permanente, puesto que la futura salud, así como la oclusión de las piezas dentales definitivas del adulto, están relacionadas con esa primera etapa de nuestra vida. Veamos algunos ejemplos:

Caries:
La caries en las piezas dentales “de leche” si no es tratada correctamente puede seguir afectando a los dientes permanentes, puesto que el proceso de infección se debe eliminar del todo o seguirá estando presente el germen aunque la pieza dental temporal se caiga. Porque muchas personas piensan que como los dientes de leche se van a caer igual no son importantes, lo cual es un error gravísimo, porque su vida útil afecta a las piezas permanentes.

Oclusión:
Manías tan comunes en todos los niños, como es el chuparse el dedo pulgar o incluso el uso del chupete en edad avanzada, pueden ser una causa muy grave de oclusión negativa en las piezas dentales definitivas, haciendo que los dientes permanentes aparezcan torcidos, sin estar bien posicionados. Por eso es necesario que, a partir del primer año de edad, el uso del chupete se elimine del todo, así las piezas dentales temporales no sufrirán tan mal hábito.

Recomendaciones generales

Cepillado:
Es de vital importancia que el niño se cepille los dientes desde una edad temprana. Un cepillo que sea suave, apto para sus necesidades, pequeño en tamaño, junto a una pasta dental que se adecue a la edad, es algo necesario. La ingestión de dulces y azúcares suele ser muy común en los niños, por lo que se debe fomentar el cepillado, sobre todo por la noche.

El dentista:
Se suele pensar que al dentista hay que acudir cuando hay problemas en la salud bucodental y que en el caso de los niños apenas es necesario. Gran error, puesto que desde que los dientes temporales empiezan a surgir es necesario que los padres lleven a sus hijos a revisiones periódicas.