Cuidar las carillas de porcelana

Las carillas dentales de porcelana son las restauraciones más demandadas en las clínicas dentales. Esto es así por su fácil mantenimiento y colocación. Las carillas de porcelana son unas finas láminas de este material, que se colocan sobre la capa externa de las piezas dentales, para garantizar la mejor estética de la sonrisa y una mayor funcionalidad de la cavidad bucal. Normalmente, las carillas dentales suelen colocarse para solventar problemas de alineación dental o para cubrir dientes manchados.

Consejos para el mantenimiento de las carillas dentales

Obviamente cuidar de las carillas de porcelana es fundamental para alargar la vida de las mismas y mantener una dentadura perfecta durante muchísimo tiempo. Su mantenimiento es realmente sencillo, pero hay que hacerlo de la mejor forma posible para garantizar la máxima funcionalidad de las mismas. Lo cierto es que cuidar debidamente las carillas dentales pasa por realizar las mismas acciones de limpieza y mantenimiento que haríamos para los dientes naturales.

El cuidado de las carillas de porcelana

La porcelana, material del que se componen casi todas las carillas dentales, es muy resistente y su mantenimiento y conservación es mucho más fácil que el de las piezas dentales convencionales. Por este motivo conseguir que estas finas láminas de porcelana dispongan de una duración muy elevada es bien sencillo.

Aunque las carillas de porcelana están exentas de ser atacadas por las caries dentales, debemos tener en cuenta que se colocan directamente sobre los dientes y éstos siguen estando expuestos a los problemas dentales convencionales, como las caries. Por este motivo es muy importante continuar con las rutinas de higiene dental más apropiadas.

En este sentido, el cuidado de las carillas dentales pasa por ejercer los mismos hábitos de higiene bucal que deberíamos realizar en cualquier caso. Es decir, es necesario cepillarse los dientes dos o tres veces al día, utilizar el hilo dental para eliminar los restos de comida que puedan alojarse en zonas que resultan inaccesibles para el cepillo de dientes y utilizar colutorios adecuados para enjuagar la cavidad oral.

En cuanto al uso de dentífricos, se recomienda utilizar pastas de dientes fluoradas suaves, que no sean abrasivas. De esta forma estaremos protegiendo la pasta que sirve para pegar las carillas a los dientes. La resina que se usa para colocar las carillas es delicada y puede tender a mancharse si no se ejercen los cuidados adecuados. El odontólogo indicará, siempre, a cada paciente, qué precauciones tomar y cuál es la pasta dental y el enjuague más apropiado para que la durabilidad de las carillas de porcelana sea muy prolongada.

Es muy importante, también, evitar el consumo indiscriminado de bebidas alcohólicas, ya que este tipo de líquidos pueden dañar la resina que se usa para fijar las carillas a los dientes. Además, evitar los impactos fuertes en las piezas de porcelana o morder objetos duros es algo que debe obviarse en todo momento.

El consumo de bocadillos o alimentos que ejerzan mucha presión en las carillas de porcelana hay que limitarlo. No es necesario que se abandonen estos hábitos completamente, pero sí que no se conviertan en una costumbre.

Cuidados profesionales de las carillas

Una vez colocadas las carillas dentales, la recomendación es acudir a la clínica dental para realizar una primera revisión una semana después de haber puesto estas piezas. En esta visita, el dentista comprobará que las piezas adheridas a los dientes se han acoplado bien y estimará si ha habido algún problema de rechazo. Tras esta primera visita, se recomienda acudir hasta cuatro veces al año al dentista, para que se compruebe el estado de las carillas.

En el caso de que exista sangrado o inflamación de las encías es necesario ir inmediatamente a una revisión con el odontólogo porque lo más probable es que algo no esté funcionando correctamente y deba solventarse de inmediato.