Cuidados bucales especiales en personas con TEA (Trastornos del Espectro Autista)

Los Trastornos del Espectro Autista o TEA son problemas generalizados del desarrollo que tienen en común una deficitaria integración social. Por norma general, este tipo de patologías se suelen diagnosticar antes de los tres años de edad. La prevalecía del autismo se sitúa en 10 casos por cada cien mil bebés nacidos.

Obviamente, los cuidados bucodentales de pacientes con TEA deben de ser especiales, apostando en todo momento por lograr que tanto las rutinas de higiene bucal en casa como las consultas en la clínica dental consigan mantener la salud oral del paciente en buen estado. Si esto se consigue desde la infancia será mucho más positivo cuando el afecto de autismo alcance la edad adulta.

Pese a que los Trastornos del Espectro Autista no están relacionados con patologías concretas que afecten la salud oral, sí que hay datos estadísticos que muestran que este tipo de pacientes suelen presentar un mayor número de patologías bucodentales que otros pacientes sanos en la misma edad. Hay que tener en cuenta que, debido al trastorno en el desarrollo de este tipo de pacientes, les es muy complicado comprender los motivos por los que la higiene dental y los cuidados orales son tan necesarios. Además, suelen presentar dificultades a la hora de cooperar en programas de prevención de enfermedades bucales. Por otra parte, muchos pacientes autistas presentan hábitos nocivos, relacionados con la autolesión. Esto hace que estén más expuestos a lesiones en la lengua, encías, labios, mordeduras, etc.

Los cuidados especiales a nivel bucodental de los pacientes con TEA pasan por proporcionarles hábitos de higiene dental saludables y regulares desde edades tempranas. El odontopediatra funciona como una pieza clave en el proceso, exactamente igual que la familia del niño. Es necesario entrenarles con ahínco para que adquieran rutinas controladas que sean capaces de gestionar.

Cuidados en la clínica dental de pacientes con TEA

Lo más importante a la hora de conseguir tratar a pacientes con TEA en la clínica dental es lograr que estos niños se familiaricen debidamente con la figura del odontólogo. Para ello la familia debe de comenzar con un proceso que empezará en casa. Es importante que la clínica dental proporcione a la familia del paciente pediátrico imágenes y vídeos cotidianos en los que aparezca el dentista y el resto de personal de la clínica. De esta forma se comenzará a establecer un vínculo entre el niño autista y sus futuros odontólogos.

Los padres y la familia del paciente son una pieza clave en todo el proceso de integración y tratamiento. Es importante que la primera consulta del dentista sea con ellos para que el profesional pueda establecer una historia clínica adecuada, en la que estará disponible toda la información del niño. Además, es muy adecuado que el odontopediatra sepa en todo momento qué medicación toma el paciente porque algunos medicamentos prescritos para niños autistas están relacionados con problemas orales y tener constancia de esto es una buena forma de prevenir enfermedades bucodentales.

La anestesia general en pacientes con TEA se utiliza como último recurso. Antes de llegar a este extremo, los padres y profesionales de la clínica dental intentarán por todos los medios conseguir realizar tratamientos óptimos sin ayuda de anestesia ni sedación.

Higiene bucal especial

Otro de los cuidados bucales especiales en pacientes con TEA pasa por prestar una atención especial a las rutinas de higiene oral en casa. Es decir, el cepillado de dientes diario. Es complicado conseguir que los niños autistas entiendan el porqué de las cosas, pero sí que son muy amigos de las rutinas. Por lo tanto, es fundamental generar una rutina que puedan seguir a lo largo de su vida.

Además, es importante que sigan una buena técnica de cepillado y para lograrlo, el uso de dibujos o pictogramas que se coloquen en lugares visibles en el cuarto de baño es bastante positivo.