Crean unas lentes capaces de frenar el aumento de la miopía

Científicos españoles, de la Facultad de Óptica y Optometría de Terrassa, perteneciente a la Universidad Politécnica de Cataluña, han desarrollado unas lentes de contacto que son capaces de frenar el desarrollo de la miopía en un 43 %.

La miopía es el defecto de visión con más afectos en el mundo entero. Esto lo convierte en la quinta causa de ceguera y en uno de los agravantes en caso de patologías oculares de gravedad. Por norma general, el inicio de la miopía suele darse a los 9 años de edfaad y su progreso es creciente durante toda la adolescencia, hasta llegar a la edad adulta.

¿Cómo funcionan las nuevas lentillas?

Para explicar el funcionamiento de las lentes de contacto recientemente desarrolladas, es necesario incidir en cómo funciona la miopía. Una persona miope suele tener el globo ocular un poco más largo que una persona que carece de dioptrías. Este alargamiento hace que cuando se mira un objeto de lejos, la visión que se emite delante de la retina se genere de forma borrosa. Las lentillas convencionales o las gafas corrigen perfectamente este problema de visión central, pero no son capaces de corregir la visión periférica o lateral. Este hecho provoca que el alargamiento del ojo siga su curso, con el consiguiente aumento de las dioptrías.

El creador de las nuevas lentes es el Dr. Jaume Pauné, quien indica que las lentes convencionales son muy importantes y necesarias para ver correctamente, pero no sirven de nada a la hora de corregir la miopía. La lente que ha desarrollado con su equipo de investigación, además, de ser perfecta para ver debidamente, también es ideal para corregir el aumento de esta patología ocular porque evita el alargamiento del ojo, frenando, así, la miopía.

Un miope, que lleva puestas sus gafas, de lejos verá perfectamente, pero siempre en sentido recto. En los laterales las imágenes que percibe seguirán siendo borrosas, como si no llevara lentes. Este es el motivo por el que el progreso de la miopía es tan acusado y frecuente. Las nuevas lentes son totalmente distintas a las que conocíamos hasta ahora. Ya que son capaces de modificar la imagen que percibe el miope en el centro de la retina, pero también en los laterales de la misma.

Esta lente hidrofílica ha sido probada con éxito en cien pacientes durante un periodo de dos años. Estos pacientes se dividieron en tres grupos de investigación. El primer grupo estaba compuesto por niños que usaban gafas, el segundo grupo se formaba por niños que utilizaban las nuevas lentes y el tercero por menores en tratamiento con lentes ortoqueratológicas que solo las llevaban para dormir. Los resultados fueron esclarecedores, ya que se pudo comprobar que tanto los tratamientos con lentes ortoqueratológicas como con las lentillas nuevas frenaban la miopía en un 43 %.

La diferencia entre estos dos tratamientos de éxito es que la ortoqueratología no pude ser usada en cualquier niño, ya que la graduación es un factor importante. Además, se trata de una opción mucho más cara. Sin embargo, las nuevas lentes son mucho más económicas y pueden utilizarse durante periodos de tiempo mucho más largos, sin límite de edad e independientemente de las dioptrías que tenga el niño.

Las nuevas lentillas que frenan la miopía han salido ya al mercado con un coste anual de unos 400 euros. El tratamiento obliga a cambiar estas lentes personalizadas cada tres meses.