Consejos para cuidar tu boca en verano

Por fin ha llegado el verano, lo que implica un cambio en los hábitos diarios y una mayor relajación en cuanto a todas las rutinas habituales del día a día. Por norma general se suele prestar bastante atención a cuidar la piel del sol durante los meses de calor intenso, pero no hay que olvidarse en ningún momento de la salud dental.

Es importante seguir ciertas rutinas de cuidados orales que podrán salvaguardar en todo momento el mantenimiento de la sonrisa. Teniendo en cuenta que durante la época veraniega los dientes están en contacto con medios externos, como el cloro o las bebidas azucaradas, que no favorecen su sanidad, es importante mantener unos cuidados dentales bastante exhaustivos.

Tips para cuidar la salud dental en verano

  1. Higiene dental: es primordial evitar descuidar las rutinas de higiene dental que se ejecutan a diario en casa. Pese a que el verano sea una temporada en la que se tiende a la relajación, siempre hay que mantener unos dientes aseados y limpios. Para ello, hay que lavar los dientes con un cepillo de cerdas suaves entre dos y tres veces cada día. Además, el uso del hilo dental o los cepillos interproximales es primordial para evitar que la placa bacteriana se aloje en las zonas a las que el cepillo no es capaz de llegar. Y, por último, el colutorio dental es un buen aliado para garantizar frescor y protección en la cavidad oral.
  2. Piscinas: el cloro no es un gran aliado de la salud dental. El contacto de esta sustancia con los dientes favorece la formación de sarro en la boca. Por lo tanto, tras cada sesión de piscina es importante lavar los dientes y enjuagar debidamente la cavidad oral con agua potable.
  3. Bebidas refrescantes: las bebidas y refrescos ricos en azúcar pueden dañar el esmalte dental. Lo mismo ocurre con los cítricos. Así que es importante no abusar de este tipo de bebidas durante el verano. Una buena opción para minimizar los daños que provocan en los dientes es usar pajitas para beber, en vez de hacerlo directamente.
  4. Sensibilidad dental: el consumo de alimentos muy fríos durante el verano provoca cambios de temperatura drásticos en las piezas dentales, pudiendo ocasionar la conocida sensibilidad dentaria. Para evitar que esto suceda se puede recurrir a pastas de dientes y colutorios específicos que eviten esta condición.
  5. Viajes: en los meses de verano es habitual pasar mucho tiempo fuera de casa o de viaje. Para garantizar la salud dental perfecta durante las vacaciones es conveniente tener un neceser completo en el que se incluyan todos los elementos necesarios para las rutinas de higiene dental.

Por último, hay que tener especial cuidado con los deportes al aire libre y las actividades acuáticas. Si se produce un traumatismo dental practicando estos ejercicios lo más importante es visitar al dentista rápidamente, ya que las primeras horas son cruciales.