Comprar online con técnicas de biometría

El mundo digital, más conocido como 2.0, cada vez se sirve más de la ciencia para lograr experiencias favorables al cliente y aumentar la fidelidad de los mismos. Si hasta ahora para realizar compras por Internet era necesario contar con infinidad de contraseñas, cada vez más complicadas de recordar, las cosas van cambiando.

La biometría entra de lleno en el juego del pago electrónico para garantizar la satisfacción, la seguridad y la confianza online. Se puede decir que la biometría es una rama de la ciencia que se basa en el estudio de métodos de reconocimiento de humanos únicos. Es decir, es la forma de reconocer a una persona en concreto a partir de algunos de sus rasgos físicos. Estos rasgos pueden ser las huellas dactilares, los latidos del corazón, algunas conductas o los rasgos faciales.

Para entendernos, la biometría es lo que se usa en las series de televisión policiacas para el reconocimiento facial de los sospechosos. Y sin irnos tan lejos, se trata de aquello que utilizan las autoridades competentes de cada país para controlar las huellas dactilares de los ciudadanos o aquellas personas que entran a un país en concreto.

La biometría y las compras por Internet

El mundo digital ya va haciendo uso de estas técnicas. De hecho, muchos de los teléfonos móviles inteligentes requieren de una huella digital para poder acceder a ellos. Esto maximiza la seguridad de acceso e imposibilita que sean utilizados de forma fraudulenta.

Si las tarjetas de crédito ya cuentan con la forma de pago contactless, ahora es el pago online el que necesita ser adaptado a los nuevos tiempos, en los que los nativos digitales o Millennials se afanan en hacer sus compras online. Para ello, numerosas compañías de tarjetas de crédito, así como entidades bancarias han puesto sus miras en la biometría.

De esta forma se dejaría atrás el uso de las tediosas y complicadísimas contraseñas para pagar online a través de estas técnicas de reconocimiento único de los humanos. Puede emplearse la biometría en pagos digitales a través de selfies, con huellas dactilares o con los latidos del corazón. La tecnología ya está, ahora solamente falta aplicarla debidamente para fidelizar clientes y usuarios online a la vez que se consigue aumentar la facilidad de las compras por Internet, la seguridad en los pagos y la comodidad del cliente.

Para el sistema bancario el uso de la biometría en los pagos sería un importante ahorro porque el mayor fraude al que deben hacer frente es el skimming, es decir, la clonación de tarjetas de crédito o cuentas bancarias. Con estas nuevas técnicas este hecho queda totalmente descartado.