Cómo tratar las caries de primer grado

Las caries dentales son una enfermedad multifactorial que destruye los tejidos de los dientes a causa de la desmineralización que provocan los ácidos de las bacterias. Esta desmineralización comienza atacando al esmalte para ir penetrando poco a poco hasta afectar muy seriamente a la pieza dental.

Caries de primer grado

Clasificación por grados de las caries dentales

Caries de primer grado: estas son las caries más superficiales. Presentan una destrucción del tejido en las capas más externas del diente, es decir, en el esmalte. Estas caries suelen ser asintomáticas y no duelen.

Caries de segundo grado: la destrucción de los tejidos dentales ha llegado a la dentina. A partir de aquí, la caries progresa rápidamente potenciando su peligrosidad, si no se trata a tiempo.

Caries de tercer grado: la destrucción de tejidos ha llegado al centro de la pieza dental, es decir, a la pulpa del diente. Suele aportar dolor espontáneo aunque el diente aún conserva su vitalidad.

Caries de cuarto grado: estas caries son las más peligrosas de todas. La destrucción de tejidos ha conseguido acabar totalmente con la pulpa dental, por lo que se pueden generar otras patologías mucho más serias.

Caries de primer grado

En esta ocasión vamos a tratar las posibilidades de tratamiento de las caries más superficiales, las de primer grado. Suelen estar provocadas por los malos hábitos de higiene. Además, la incorrecta alimentación puede generar un aumento significativo de caries. Comer muchos productos ácidos o extremadamente azucarados no es bueno para la salud dental.

Si las caries no se tratan cuanto antes pueden llegar a provocar la pérdida de la pieza dental e, incluso, atacar al hueso generando enfermedad periodontal. En las revisiones periódicas, el dentista podrá localizar caries de primer grado que tratará, para eliminarlas o neutralizarlas cuanto antes.

Lo más importante es corregir los hábitos de higiene dental y alimentación para prevenir la aparición de caries. Es fundamental lavarse los dientes de 2 á 3 veces al día con un dentífrico fluorado y utilizar la seda dental o cepillos interproximales para eliminar los restos de alimentos que puedan quedar entre los dientes. Si la limpieza bucodental no es la adecuada se formará la placa bacteriana que, si no es eliminada, dará paso a la formación de sarro que producirá la, paulatina, descalcificación de las piezas dentales, pudiendo llegar a ocasionar las caries.

Además, es muy importante evitar el excesivo consumo de alimentos muy ácidos o ricos en azúcares. No obstante, si nuestra dieta contiene muchos productos de estas características tendremos que limpiar nuestros dientes de forma muy eficiente para evitar la corrosión que estos alimentos genera en las piezas dentales.

Tratamiento de las caries de primer grado

Si el odontólogo ha detectado una caries incipiente o de primer grado que, sólo ha afectado al esmalte, lo más probable es que el dentista opte por realizar una remineralización del diente mediante un tratamiento con flúor. Tras este tipo de tratamientos se programarán visitas periódicas a la clínica dental para comprobar que la enfermedad dental ha desaparecido.

En otros casos, es posible que el odontólogo se decida por la realización de un empaste de la pieza dental. No obstante, siempre será el profesional el que ofrezca los posibles tratamientos al paciente valorando su historia dental y su caso específico. Las visitas programadas al dentista evitarán males mayores en la salud bucodental.