¿Cómo contar la historia del Ratoncito Pérez a los niños?

A partir de los 5 años de edad los niños comienzan a cambiar sus dientes de leche para dejar espacio a las piezas dentales definitivas. Para los pequeños, la pérdida de un diente puede resultar algo traumático. Realmente les asusta el dolor que pueden sentir  y qué es lo que ocurrirá a partir de entonces. Para calmar a los niños, en este sentido, nació el cuento del Ratoncito Pérez que se lleva los dientes de leche que los pequeños guardan bajo la almohada a cambio de un regalito o alguna moneda.

El Ratoncito Pérez

El cuento del Ratoncito Pérez está muy arraigado en España y en algunos países de Latinoamérica, utilizando diferentes versiones del mismo. En países de habla inglesa tranquilizan a los niños con otro personaje de ficción llamado “El hada de los dientes”. La función de todos estos relatos infantiles es la misma, infundir calma y quitar el miedo por la pérdida dental a los más pequeños.

Inicios del cuento del Ratoncito Pérez

El autor de este relato fue el padre Luis Coloma a petición de la Reina María Cristina, la madre del rey Alfonso XIII de España. Al parecer, un pequeño Alfonso XIII perdió un diente y estaba muy asustado e intimidado. Su madre decidió regalarle un cuento para que se calmara. Ahí nació la historia del Ratoncito Pérez. La versión original del cuento se publicó en España en el año 1894.

El cuento del padre Coloma narra la historia de un pequeño ratoncito que vivía en una caja de galletas. A este animalito le gustaba salir todas las noches a visitar a los niños de la ciudad y hacerse amigo suyo. El ratón viajaba por las tuberías y las cañerías hasta los hogares infantiles y lo pasaba en grande con los niños. En una ocasión acaba en la habitación del Rey Budy (Alfonso XIII), hijo de Maricastaña (María Cristina). El ratón Pérez se posa sobre él y Budy estornuda al sentir la cola del ratoncito en su nariz, convirtiéndose en un lustroso ratoncito. Budy comienza sus correrías como ratoncito y visita los hogares de otros niños para darse cuenta, pronto, de que el resto de pequeños no viven tan bien como él. Los niños son mucho más pobres y no tienen las comodidades que Budy tiene en palacio. Así que decide cambiar los dientes de leche que los niños dejan bajo su almohada por algunas monedas.

El Ratoncito Pérez en la actualidad

En la actualidad, la versión original del cuento del Ratoncito Pérez ha dado muchísimas vueltas y se cuenta de formas bien distintas en los hogares españoles y latinoamericanos. Lo importante del cuento es saber cómo narrarlo para que los más pequeños ansíen perder los dientes de leche para que les crezca una dentadura sana y fuerte. Además recibirán una bonita recompensa por parte del ratoncito Pérez.

Lógicamente actualizar el cuento a la época en la que vivimos es todo un acierto. Podemos, incluso, convertir al Ratoncito Pérez en un pequeño dentista para, así, evitar que los niños tengan miedo al dentista y disfruten con el cuento. Las versiones de esta historia son infinitas, así que es cuestión de los padres elegir la que más les guste para narrar a sus hijos.