¿Cómo afecta la falta de saliva a la acumulación de placa dental?

La saliva tiene un papel muy importante en nuestra boca. Gracias a ella, se eliminan con más facilidad las partículas que quedan de las comidas. Además, debido a su pH, la saliva, es fundamental para prevenir la formación de caries y la aparición de enfermedades periodontales que pueden conllevar graves riesgos para la salud bucodental de la persona. La saliva es fundamental para luchar contra la placa bacteriana que se acumula en dientes y encías. En los casos en que la producción de saliva no sea satisfactoria, es muy necesario llevar a cabo unas rutinas de higiene bucal mucho más exhaustivas.

La relación de la boca seca con la placa dental

La falta de saliva en la boca es una afección conocida como xerostomía o sequedad bucal. Son muchos los motivos que pueden producir esta sequedad. El síndrome de la boca seca es una patología bastante común en las personas adultas, por lo que se hace necesario identificar los síntomas cuanto antes para poder tratar este problema.

Algunos tratamientos médicos, con cierto tipo de medicamentos, pueden provocar xerostomía en las personas que los ingieren. Además, los tratamientos con radiación en personas que padecen algunos tipos de cáncer también pueden ocasionar sequedad en la boca por problemas en la producción de saliva. Los daños ocasionados en algunos nervios cercanos a la cabeza, ciertas enfermedades crónicas (diabetes, SIDA, etc.) y el consumo de estupefacientes son, también, causas de una incorrecta producción de saliva, por lo que pueden contribuir a la sequedad bucal.

Tratamientos para la falta de saliva

Realmente no existe un tratamiento estandarizado para este tipo de patologías, pero sí que se pueden realizar una serie de acciones preventivas que pueden ayudar a estimular la producción de jugos salivales.

Es fundamental beber agua constantemente a lo largo del día, para conseguir que la boca no esté seca por mucho tiempo.

Chupar caramelos dulces sin azúcar puede estimular las glándulas salivales y conseguir una mejor producción de saliva.

Evitar elementos de riesgo que pueden producir mayor sequedad bucal como el tabaco y el alcohol.

La higiene bucal es lo más importante para tratar esta afección. Es fundamental cepillar los dientes dos o tres veces al día y utilizar seda dental para eliminar todas las posibles bacterias que permanecen en la cavidad bucal. Al no existir una correcta formación de saliva, la placa bacteriana se forma en mayor medida y no es combatida por ningún agente. Por este motivo la correcta higiene bucal desempeña un papel realmente importante. Aun así, es muy complicado evitar la formación de caries si la producción de saliva no es la adecuada.

Las visitas periódicas al dentista son muy importantes para poder tener controlados los problemas que se pueden ocasionar por la sequedad bucal. El odontólogo podrá establecer unos parámetros de tratamiento personalizado y seguir la historia dental del paciente para evitar, en la medida de lo posible, las afecciones que pueden ser originadas por una xerostomía severa. La saliva es muy importante para luchar contra la placa bacteriana e inactivar su proliferación. Así que, si no disponemos de las cantidades adecuadas, tendremos que prestar especial atención a nuestras piezas dentales para evitar problemas mayores.