El colutorio que puede evitar la mortalidad infantil

La clorhexidina es un compuesto antiséptico que está presente en gran parte de los colutorios que se comercializan de forma habitual en el mundo desarrollado. Pero, tras varios estudios acerca de este compuesto se ha podido averiguar que se trata de una solución óptima para salvar la vida de más de 400.000 bebés y madres en países pobres.

Al tratarse de un compuesto tan habitual en el “primer mundo” la industria farmacéutica no se había parado a prestarle demasiada atención. Pero la ONU lanzó un llamamiento pidiendo que los fabricantes de medicamentos tuvieran a bien valorar la oportunidad de crear antisépticos eficaces basándose en los beneficios que puede aportar la clorhexidina, sobre todo en situaciones de gran precariedad durante el parto.

Estudios avalan el uso de la clorhexidina para salvar vidas

En el año 2011, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó un listado con 30 tratamientos esenciales para salvar la vida de niños y madres en el mundo. La clorhexidina es un antiséptico ideal para prevenir todo tipo de infecciones localizadas en el cordón umbilical de los recién nacidos.

La OMS, en sus recomendaciones, establecía que el uso de este compuesto adquiría gran importancia en aquellos países en los que la tasa de mortalidad infantil tras el parto superaba las 30 muertes por cada 1.000 partos.

En este mismo sentido, la ONU también investigó esta sustancia, incluyéndola entre las trece más importantes para salvar la vida de los bebés. En cinco años se podría evitar el fallecimiento de más de 400.000 bebés en los países más pobres.

De todas las mujeres que paren cada año en el mundo, los cálculos establecen que 43 millones no lo hacen en hospitales o en condiciones de salubridad. Gran parte de estas mujeres tienen a sus hijos sin la ayuda de médicos o profesionales de la salud y en condiciones de higiene muy pobre. Este tipo de partos conllevan un aumento del riesgo por infecciones en la madre y en el bebé. Pero el recién nacido, al contar con un menor número de defensas, puede sufrir graves consecuencias.

En el año 2012, en The Lancet se publicó un estudio realizado en algunos países subdesarrollados, que recoge que la clorhexidina concentrada al 4 %, como mínimo, sería capaz de evitar estas infecciones ocasionadas en el cordón umbilical.

Con toda esta información, la farmacéutica GSK, junto a la ONG Save de Children ha creado un gel basado en esta sustancia tan común en los enjuagues bucales. Este gel se tendría que aplicar directamente en el cordón recién cortado para evitar esas infecciones. Lo más característico es que el producto se ofrecerá en monodosis para que sea más complicada la contaminación.