Cirugía en el proceso de ortodoncia: ¿cuándo es necesaria?

La ortodoncia es uno de los tratamientos dentales más demandados en la actualidad. Gracias a estas técnicas se consigue aportar una estética perfecta a la cavidad oral, así como dotar de mayor funcionalidad a la boca. Pero, es posible que algunos pacientes deban someterse a una cirugía en el proceso de ortodoncia.

Pese a que esto no resulta en absoluto habitual, sí que es una de las soluciones más acertadas en diversos casos. Generalmente, se recurre a la cirugía en el proceso de ortodoncia, cuando el paciente en cuestión tiene problemas en los maxilares o en la mandíbula, que no pueden ser corregidos a través del tratamiento de ortodoncia.

Las maloclusiones dentales a veces generan ciertos problemas que es imposible solventar a partir de un tratamiento con ortodoncia convencional. Por ello, es necesario apostar por la conocida como cirugía ortognática. En estos casos, el cirujano maxilofacial debe de estudiar debidamente al paciente en cuestión para, desarrollar un tratamiento completamente personalizado. En ocasiones la ortodoncia se coloca antes de la cirugía oral y en otras esto se hace al final.

El proceso de ortodoncia y la cirugía ortognática

La cirugía en el proceso de ortodoncia es un procedimiento invasivo, que solamente se lleva a cabo cuando es estrictamente necesario por las condiciones particulares del paciente. Si es posible lograr la estética y funcionalidad dental sin recurrir a estos tratamientos, se hará evitando someter al paciente a procedimientos invasivos.

Los problemas en los maxilares pueden traer como consecuencias serios problemas de funcionalidad dental, así como estéticos. En los casos más graves es necesario recurrir a la cirugía ortognática para solventarlos.

Las correcciones de la mandíbula, como la protrusión mandibular, la retrusión de la barbilla o la asimetría en la mandíbula, pueden ser susceptibles de tener que tratarse quirúrgicamente para poder llevar a cabo un tratamiento de ortodoncia adecuado y exitoso.

Cuando el problema de fondo esté solventado, según el tratamiento indicado por el odontólogo y el cirujano maxilofacial, el paciente podrá someterse a un tratamiento con ortodoncia convencional. En la actualidad existen muchas soluciones para la alineación dental. Pero, en el caso de los adultos, la ortodoncia invisible o Invisalign es una de las más demandadas. Lo mismo ocurre con la ortodoncia lingual, ya que se trata de opciones altamente estéticas, que son capaces de corregir gran parte de los problemas de alineación y funcionalidad dental, sin que apenas se note que el paciente lleva aparato.