Blancorexia: la obsesión por los dientes blancos

La blancorexia es una enfermedad que sufren muchas personas hoy en día. Consiste en la obsesión por tener los dientes muy blancos, llegando al extremo de utilizar productos poco recomendados y muy peligrosos, que pueden ser perjudiciales para la salud de la boca, de manera que van agrediendo a la pieza dental porque son abrasivos e invasivos.

Un gran número de personas que acuden a una clínica dental lo hace por preocupaciones con el color de sus dientes, ya que se los ven feos y amarillos. Aunque muchos de estos casos son con motivos, también hay personas que no tienen razones para ello.

¿Cómo detectar si una persona padece blancorexia?

Hay que tener en cuenta que, según expertos, las piezas dentales pueden tener más de veinte tonos diferentes y podemos asegurar de forma afirmativa que ninguno de esos tonos es el blanco absoluto. No existe un blanco absoluto para los dientes, siempre habrá pequeños matices.

Una persona, que sufre de blancorexia, querrá comprar productos blanqueadores de todo tipo: utilizarán cremas específicas, pastas de diferentes modelos, enjuagues de varias clases… el problema es que estos productos pueden llegar a provocar daños muy graves en nuestros dientes, llegando a perder el esmalte dental, haciéndolos más débiles ante los alimentos, ante los azúcares por ejemplo, pues perderán sus defensas naturales, consiguiendo que nuestras encías estén endebles y no duelan y, en casos extremos, pueden llegar a hacer que la pieza dental se caiga.

Las personas afectadas de blancorexia además tratarán de que acudir a tratamientos blanqueadores en clínicas dentales y, si el dentista se negara a ello, harán todo lo posible por conseguirlo.

¿Qué hacer si tienes blancorexia?

Esta patología debe ser tratada, aunque no únicamente por dentistas, que pueden informarte y tratar de ayudarte en todo lo posible, sino también mediante tratamientos psicológicos, ya que es una obsesión. Esta enfermedad afecta tanto al sector femenino como al masculino y, si se detecta a tiempo, puede ser tratado de forma más efectiva, antes de que afecte a las piezas dentales.
Los odontólogos pueden aconsejar a los pacientes, avisarlos acerca de lo nocivos que pueden ser estos tratamientos que aplicas por tu cuenta.

No todo vale a la hora de tener una sonrisa bonita. No todo lo que te apliques en la boca es positivo ni óptimo. Como todo en nuestra salud, hay que saber dejarlo en manos expertas. Deja que sea tu dentista quien te diga cuál es la mejor manera de tener los dientes blancos y cuidados.