Bebidas que perjudican a tus dientes

El esmalte es la capa más externa de nuestros dientes y está formado por una serie de minerales que resultan bastante resistentes. No obstante, para conseguir que esos minerales permanezcan en el esmalte sin causar erosión pasa por mantener el pH de la boca en las condiciones óptimas para ello. La saliva suele tener un pH de 6.5 y lo principal es mantenerlo en esos niveles, evitando que baje de 5.5. Para lograr esto es fundamental prestar atención a las bebidas que ingerimos.

Por norma general, los alimentos y bebidas demasiado ácidas erosionan el esmalte, debilitando así las piezas dentales. Esto lo que puede ocasionar es que se padezca sensibilidad dental dejando expuestos los dientes a los agentes externos. Además de esto, también existen bebidas que pueden teñir los dientes, causando esa coloración dental tan antiestética. Obviamente esto ocurre cuando el consumo de estos alimentos y bebidas es continuado.

Bebidas que erosionan el esmalte

– Bebidas isotónicas: por norma general este tipo de bebidas energizantes son perfectas para aportar una hidratación extrema al organismo tras haber practicado deporte de alta intensidad. Pero su pH suele estar por debajo de 3. Esto indica que el nivel de acidez es muy inferior al de la saliva. Por lo tanto un consumo continuado de bebidas energéticas o isotónicas puede erosionar el esmalte

– Refrescos carbonatados: las bebidas carbonatadas o refrescos también tienen un pH bastante bajo. Además, este tipo de bebidas son ricas en azúcares añadidos y esto es muy perjudicial. No solo para el esmalte, sino que se trata de un tipo de bebida que también puede provocar caries dentales. En este sentido, no se debe olvidar la recomendación de la OMS en cuanto a consumo de azúcar.

– Zumos de frutas: la fruta es un alimento perfecto y necesario para el organismo. Son ricas en vitaminas y minerales, que ejercen una protección fabulosa contra los radicales libres. Pero también contienen muchos ácidos capaces de erosionar el esmalte. No obstante, no se trata de dejar de consumir frutas sino de hacerlo teniendo en cuenta algunas precauciones. Consumir las frutas enteras siempre será más positivo y saludable para los dientes.

– Agua con sabor: el agua convencional es perfecta para la salud dental porque su pH es de 7, pero cuando los fabricantes incluyen sabores a esta bebida, el pH suele bajar considerablemente, por lo que no resulta conveniente su consumo para garantizar la correcta salud bucodental.

– Vino: en cuanto a la acidez es muy común que los vinos dulces resulten mucho más ácidos, pudiendo causar erosión del esmalte. Además se trata de una de esas bebidas que pueden teñir las piezas dentales tras un consumo continuado.

– Té y café: pese a que ambas bebidas cuentan con un pH óptimo para los dientes sí que pueden provocar manchas y coloración dental. Por lo tanto también habrá que tomarlas con precaución.

En contraposición a todo esto están las bebidas perfectas para las piezas dentales que no causan ningún tipo de erosión en el esmalte porque su pH es el más adecuado para garantizar la salud dental. La leche y el agua son las bebidas con el pH más alto.

Prevención de la erosión dental

Como ya hemos dicho no se trata de dejar de consumir bebidas ácidas de forma radical, sino de hacerlo con precaución. Tras la ingesta de cualquiera de estas bebidas un buen consejo es que se enjuague la boca con agua. Nunca hay que cepillar los dientes enseguida, tras haber tomado un refresco ácido, porque lo que se estaría haciendo es repartir los ácidos por todas las piezas dentales. Así que lo mejor es enjuagar la boca con agua y lavar los dientes transcurridos 30 minutos.

Por otra parte, ingerir muchas de estas bebidas con pajita puede resultar una acción estupenda para evitar que los ácidos entren en contacto con las piezas dentales de forma directa.