Bebidas azucaradas: nuevos impuestos y prohibiciones

Desde el pasado 1 de mayo comprar bebidas con azúcares añadidos en Cataluña ya es más caro que en el resto de comunidades autónomas. Esto se debe al nuevo impuesto que se aplica sobre las bebidas azucaradas. En pro de favorecer una cultura de hábitos saludables, Cataluña ha previsto un gravamen extra sobre las bebidas ricas en azúcares añadidos.

De esta forma se pretende poner en jaque la incipiente obesidad de la población, así como limitar los hábitos poco saludables. Los responsables de Hacienda en la comunidad aseguran que el objetivo principal es que los fabricantes de estos productos comiencen a cambiar las formulaciones, adecuándose a las recomendaciones sanitarias en cuanto a consumo de azúcares.

Además, la voluntad es la de crear otros impuestos, en esta misma línea, sobre los productos que cuenten con excesos de grasa. Hoy en día, en Cataluña, un litro de refresco o zumo cuesta 0,08 céntimos más si contiene de 5 a 8 gramos de azúcar por cada 100 mililitros y 0.12 céntimos más si supera los 8 gramos por 100 ml.

Bebidas azucaradas en otras comunidades

Si bien es cierto que el famoso impuesto sobre las bebidas azucaradas solo ha llegado a Cataluña, otras comunidades autónomas comienzan a crear planes específicos para limitar el consumo de este tipo de alimentos. La Comunidad Valenciana está preparando un decreto a través del que se prohibirá la venta de refrescos ricos en azúcares añadidos, así como zumos u otras bebidas edulcoradas, en las máquinas expendedoras.

Es decir, desde que el decreto vea la luz, se prohibirá la venta de estas bebidas en sedes públicas, hospitales y colegios de toda la Comunitat.

La idea es actuar a modo preventivo para frenar la obesidad infantil, que está siendo escandalosa en España. En 2014, más del 30 % de los menores del país tenían exceso de peso. La alimentación y los hábitos saludables son esenciales para poner freno a estas cuestiones. Por ello, es tan importante generar nuevos hábitos en cuanto a alimentación.

Las máquinas expendedoras de la comunidad Valenciana solamente podrán vender productos saludables, como agua, leche (desnatada o semidesnatada), yogures con pocas grasas, pan integral, frutas naturales, refrescos sin azúcares añadidos, zumos naturales y frutos secos que no estén fritos.

Este nuevo decreto también pone en jaque a la bollería industrial, que dejará de poder ser vendida en las máquinas expendedoras de colegios, hospitales y centros públicos.

En Murcia, por su parte, ya han puesto en marcha el plan de hábitos saludables, que prohíbe la venta de bollería industrial y bebidas azucaradas en los centros de salud de la región.