Bases para mantener un aliento fresco

Una de las peores sensaciones que se pueden producir en la vida diaria es la de mal aliento. Por este motivo, es importante saber qué hábitos saludables se pueden llevar a cabo para contar con un aliento fresco, que aporte una sensación de limpieza extrema. La halitosis es una condición muy preocupante para gran parte de las personas. Normalmente es complicado detectar uno mismo que sufre de mal aliento, pero en el caso de que se tenga constancia de ello lo más importante es acudir a la clínica dental.

Si se sufre de halitosis, el odontólogo podrá ejecutar una completa revisión bucodental para comprobar qué es lo que está causando ese mal aliento y, en el caso de que exista un problema grave, poder solventarlo proponiendo el tratamiento más adecuado para ello. No obstante, es posible atacar el mal aliento de raíz siguiendo un estilo de vida saludable y evitando rutinas que no favorecen a la salud bucal.

¿Cómo conseguir un aliento fresco?

Contar con un aliento fresco a diario es posible siempre que se sigan los consejos que suelen proporcionar los dentistas para ello. Vamos a ver algunos de los factores más importantes que garantizan una sensación de limpieza y frescura en la boca:

  1. Higiene dental: las rutinas de higiene bucodental son importantísimas a la hora de lograr un aliento fresco. Esto implica que hay que cepillarse los dientes como mínimo dos veces al día, durante por lo menos dos minutos. Además, es importante utilizar pastas dentales óptimas y no olvidar nunca el uso de la seda dental, los cepillos interproximales y, a ser posible, el irrigador dental. Lo que se conseguirá con todas estas herramientas es eliminar los restos de alimentos que puedan quedar alojados entre los dientes o en las zonas a las que el cepillo dental no es capaz de llegar.
  2. Uso del colutorio: para tener un aliento fresco lo mejor es terminar la rutina de higiene dental con un buen colutorio que haga frente a la halitosis y al mal aliento. Para elegir el mejor producto o el más adecuado en cada caso, la mejor idea es consultar con el odontólogo.
  3. Limpieza lingual: en la lengua también se alojan bacterias que ocasionan halitosis, creando un biofilm bucal perjudicial para la salud de la cavidad oral. Por este motivo es aconsejable cumplimentar las rutinas de higiene bucodental con los famosos limpiadores linguales. Estos utensilios favorecerán la retirada de bacterias que quedan en la lengua o en las zonas blandas. Algunos cepillos de dientes cuentan con limpiadores específicos para estas zonas en la cara opuesta a sus cerdas.
  4. Dieta saludable: llevar a cabo una dieta saludable es imprescindible para garantizar un aliento fresco. Esto implica, evitar, en la medida de lo posible, los alimentos demasiado fuertes, como el ajo. Además, es necesario ingerir comida habitualmente para promover la producción de saliva.
  5. Hidratación: la ingesta de líquidos es uno de los mejores aliados para prevenir la halitosis. Esto es así porque el agua favorece activamente la producción de saliva.
  6. Malos hábitos: evitar el tabaco y el consumo indiscriminado de alcohol es ideal para contar con un aliento fresco, limpio y agradable.