Alimentación para conseguir una boca sana

Para conseguir una boca sana es fundamental prestar especial atención a la alimentación. Los consejos bucodentales, como llevar a cabo una correcta higiene dental y visitar periódicamente al dentista, son muy importantes. Pero lo cierto es que la salud oral parte de nuestra dieta. Es decir, cuidar la alimentación diaria puede garantizar unos dientes y encías sanos y fuertes.

Muchos de los alimentos naturales son ideales para actuar frente a la placa bacteriana y el deterioro que se suele provocar en el esmalte. No obstante, las visitas a la clínica dental siguen jugando un papel primordial en la salud oral. Además, pese a que las frutas y verduras pueden funcionar como grandes aliados para mantener una sonrisa imponente, no se deben obviar las rutinas de higiene dental, tan importantes para que la salud de la boca sea perfecta.

Además, resulta fundamental conocer cuáles son los factores de riesgo, que afectan negativamente a los dientes y encías. El estrés, el tabaco, el azúcar o el abuso de bebidas gaseosas pueden ser contraproducentes para conseguir unos dientes sanos y fuertes. Por lo tanto, el consejo es evitar el uso indiscriminado de estos factores de riesgo.

Una boca sana parte de la dieta

La alimentación diaria es el punto de partida para conseguir una boca sana, previniendo las caries dentales y evitando que las encías y el esmalte de las piezas dentales sufra en exceso. Para ello, la dieta mediterránea, sana y equilibrada juega un papel óptimo, en este sentido. Las frutas y verduras son los alimentos más importantes para garantizar una sonrisa espectacular. Eso sí, mucho mejor si se ingieren en crudo. El hecho de masticar algunas verduras o frutas puede mejorar el riego sanguíneo y evitar que las bacterias se queden pegadas a los dientes. De esta forma se puede eliminar la placa bacteriana. No obstante, en ningún caso, comer frutas crudas será un sustituto de la higiene bucodental.

Verduras crudas, como la zanahoria o el apio, son de gran ayuda para evitar a placa bacteriana. Por su parte, las frutas como manzanas o fresas son ideales para el mantenimiento de las encías, eliminando las bacterias que se alojan en la cavidad oral. Eso sí, hay que tener en cuenta que estas frutas son muy ácidas, por lo que tampoco conviene abusar de ellas para no debilitar el esmalte dental.

Las manzanas, zanahorias o las espinacas son alimentos con importantes contenidos de flúor. Este mineral tiene un efecto protector del esmalte dental muy característico. Si el esmalte está protegido será mucho más difícil que aparezcan caries en los dientes. Por otra parte, el calcio también es importante para que no se debiliten los dientes. Las mujeres embarazadas suelen presentar deficiencias de este mineral, por lo que ingerir lácteos frecuentemente, como el queso el pescado, puede ser una gran ayuda para conseguir una boca sana.

Por su parte, las vitaminas también son imprescindibles para que las encías estén protegidas. La vitamina C, presente en multitud de frutas y verduras, ejerce una protección muy importante frente a los radicales libres, que pueden debilitar las encías.

Para finalizar, es importante conocer que la ingesta de infusiones también es primordial, ya que este tipo de bebidas actuará contra la sequedad bucal mientras se está durmiendo. Y el aloe vera actúa como un potente antiséptico natural. Por este motivo es uno de los componentes principales de un buen número de dentífricos.