Algunas complicaciones al extraer las muelas del juicio

Extraer las muelas del juicio es importante cuando la erupción de las mismas afecta al resto de la boca y estructuras dentales. Si los terceros molares han salido correctamente, no se suele recomendar la exodoncia, pero en el caso de que su aparición complique la vida óptima de la cavidad oral, el dentista recomendará su extracción.

A partir de los 17 años de edad, generalmente, es cuando suele darse la erupción de las muelas del juicio. Aunque también es posible que nunca lleguen a salir del todo en algunas personas o, incluso, que no aparezcan todas.

Entre los principales problemas ocasionados por la erupción de los terceros molares, destacan la maloclusión, la posibilidad de que muevan piezas dentales sanas, la posible aparición de la enfermedad periodontal y la generación de caries en los dientes.

Siempre será el odontólogo el que, en cada caso particular, recomiende o no extraer las muelas del juicio. Para ello, el profesional estudiará la cavidad oral del paciente y valorará si es conveniente realizar la exodoncia o no.

Por norma general, extraer las muelas del juicio no comporta grandes complicaciones, aunque es probable que, en casos más difíciles (en los que es necesario cirugía) se produzcan ciertos contratiempos más o menos comunes. En diversas ocasiones la exodoncia de los terceros molares se realiza como la de cualquier otra pieza dental, pero si la pieza ha erupcionado de forma incorrecta puede ser que sea necesario recurrir a la cirugía oral.

¿Qué puede ocurrir al extraer las muelas del juicio?

La gran mayoría de las exodoncias de las muelas del juicio no generan ningún tipo de complicación, pero es posible que, en algunos casos la extracción ocasione ciertas molestias o situaciones a tener en cuenta.

  1. Dolor: el dolor es un elemento habitual al extraer las muelas del juicio, sobre todo si se ha recurrido a la cirugía oral. Suele aparecer las primeras horas tras la intervención y no dura demasiado. El dentista recomendará tomar analgésicos para evitar las molestias. Obviamente, si se trata de un dolor persistente y/o agudo será importante tratar el tema con el odontólogo.

  2. Sangrado: otra de las complicaciones más habituales tras la exodoncia de los terceros molares es el sangrado. Generalmente se trata de un sangrado controlado, que puede evitarse mordiendo una gasa fría.

  3. Náuseas: si se ha utilizado anestesia general, las náuseas e, incluso, los vómitos, son reacciones completamente normales. No duran mucho y no generan una mayor complicación.

  4. Inflamación: la inflamación de la zona tratada suele ser una de las afecciones más comunes al extraer las muelas del juicio. El odontólogo recomendará la aplicación de frío en la cara para minimizar sus consecuencias.

  5. Hematomas: los hematomas pueden surgir unos días después de la extracción de las piezas dentales. Realizar enjuagues con agua caliente acelerará el proceso de recuperación.

  6. Infecciones: no son muy comunes, pero sí que es posible que la exodoncia pueda generar alguna infección oral. En estos casos el odontólogo recetará antibióticos orales para eliminar el problema.

  7. Fiebre: la aparición de fiebre no es una consecuencia muy común de extraer las muelas del juicio. Si aparece y no se consigue eliminar durante las primeras horas es importante poder el asunto en conocimiento del dentista.