Agenesia dentaria. Ausencia dientes temporales y/o permanentes.

La agenesia dental es una enfermedad congénita que, por desgracia, es bastante frecuente en un gran porcentaje de seres humanos. Se trata de una anomalía de la boca, por culpa de la cual no aparecen ciertas piezas dentales, no surgen en nuestra boca, hay una ausencia de ellas. Es algo que puede ocurrir tanto en las piezas dentales temporales (que son conocidas como dientes de leche) y también en las piezas dentales permanentes.

La ausencia de dientes

Uno de los rasgos principales de la agenesia dentaria es que aparece sobre todo en el maxilar, en la mandíbula superior. Además, también es bastante común, en los casos de agenesia dental, que los incisivos laterales sean los más afectados por esta ausencia, aunque no los terceros molares.

La agenesia dental es objeto de estudio en muchas universidades y en muchas clínicas especializadas, ya que se trata de una anomalía demasiado frecuente en los seres humanos. Por eso, se están hallando diferentes tratamientos para solucionar este problema.

¿Qué elección de tratamiento existe en estos momentos?

En primer lugar, se puede optar por cerrar espacios, de manera que los incisivos laterales se vean sustituidos por los caninos, ¿de qué manera? Camuflándolos de forma estética, para convertir así a los premolares primeros en caninos, haciendo un cambio de papeles. Es una solución que se ha aplicado a varios pacientes, para que la oclusión sea correcta.

Por otra parte, también se pueden abrir espacios, de manera contraria al anterior tratamiento, implantando nuevos dientes en los espacios disponibles. Es un tratamiento también bastante común y frecuente en pacientes con agenesia dentaria.

En tercer lugar, hablando de nuevo de implantes, también es posible que sean colocados cerrando espacios, en vez de haciendo más hueco, de manera que coloquemos el implante en la zona que está menos visible.

Hay que tener en cuenta que para poder seleccionar el tratamiento más adecuado para cada caso de agenesia dental, es necesario que el paciente se someta a un estudio muy profundo, considerando todos los factores posibles, como es el caso del patrón esquelético de cada paciente, las relaciones oclusales que se establecen entre las piezas dentales o la tipología facial que tiene la persona, puesto que dependiendo de todo ello, se podrá aplicar un tratamiento mejor que otro.

Es cierto que el cerramiento de espacios ha sido el que nos ha proporcionado resultados más positivos y satisfactorios en aquellos pacientes en los que se ha realizado este tratamiento. Sin embargo, también hay pacientes en los que el cierre de espacios es menos adecuado, debido sobre todo a las características de las piezas dentales.

Los tratamientos siempre serán personalizados y multidisciplinarios.