Cómo actuar ante la caída de un empaste

Muchas personas creen que los empastes dentales duran toda la vida. Es posible, si hay suerte, que esto sea así, pero no es lo habitual. Por lo tanto, en el caso de que se lleve un empaste durante mucho tiempo, lo más probable es que este termine cayendo o agrietándose. No obstante, no se trata de nada alarmante.

Para prevenir la caída de un empaste lo mejor es acudir de forma periódica a la consulta del odontólogo. De esta forma, el profesional de la salud dental podrá comprobar cómo van las restauraciones dentales que tiene el paciente y seguro que descubre cualquier anomalía que pueda terminar haciendo que un empaste se despegue de su lugar.

Los empastes se caen por muchos motivos. Por esto es tan sumamente importante acudir periódicamente a la clínica dental. Es posible que la pérdida del empaste se deba a una caries incipiente que está surgiendo en la zona en la que está la restauración. Aunque habitualmente estas pequeñas piezas de composite o amalgama de plata se caen por el desgaste continuado. Hay que tener en cuenta que suelen colocarse en las mueles, que se usan a diario para masticar. Esto indica que la presión que sufren los empastes es extrema, así que es normal que se pierdan con el tiempo.

¿Qué hacer cuando se cae un empaste?

Si se cae un empaste, lo más común es que el paciente lo note rápidamente porque queda un agujero en la zona. Lo más importante es no perder la calma y enjuagar bien con agua la boca para eliminar todos los restos del empaste que se ha perdido. Tras esto es fundamental llamar al dentista para que pueda valorar la situación y ofrecer un tratamiento reparador a la mayor brevedad.

Mientras el empaste dental permanece fuera de la boca y hasta que se visita al odontólogo habrá que extremar las precauciones y los cuidados orales, para evitar mayores problemas. Realizar rutinas de higiene dental óptimas es la base de todo. Además, es muy importante hacer enjuagues con agua y sal para evitar posibles infecciones. En importante intentar masticar con el otro lado de la boca y evitar la presión en la zona en la que estaba colocada la restauración.

En el caso de que no se haya percibido la caída del empaste, pero que de repente se note una sensibilidad dental a los alimentos fríos o calientes de forma constante, es probable que existan grietas en alguno de los empastes o, incluso, que se haya perdido sin que el paciente se dé cuenta. Siempre que la sensibilidad dentaria sea persistente es importante realizar una visita con el dentista. Esta es la única forma de que se pueda solventar cualquier problema relacionado con la salud oral.

En la clínica dental, el odontólogo valorará la situación y establecerá los posibles tratamientos. Por norma general bastará con volver a tapar la zona con otro empaste de composite, pero en otros casos el tratamiento puede ser distinto. Todo esto se valora en función de las necesidades del paciente.