6 Pasos básicos del cepillado dental

Cuando hablamos de la importancia de la higiene dental nos referimos a llevar unas rutinas eficaces y óptimas, pero además, es necesario que se realice un cepillado dental correcto, utilizando la mejor técnica de cepillado. Esto es fundamental para lograr resultados de verdad y evitar que queden bacterias en nuestra boca que puedan llegar a provocar caries u otras enfermedades bucodentales más peligrosas.

El cepillado dental correcto

Para solventar esto os vamos a contar los pasos básicos para que el cepillado dental sea el más acorde a la correcta higiene oral. Tened en cuEnta que de esto depende que se tengan unos dientes y encías saludables. No se requiere demasiado tiempo para conseguir que nuestra boca esté en perfectas condiciones, pero sí que es muy importante que el tiempo que dedicamos a la salud e higiene bucodental se aproveche de la mejor forma posible.

Pasos del cepillado de dientes

1. En primer lugar debes tener claro que el cepillado debe ejecutarse con la mejor técnica posible. Primero debes colocar un poco de pasta de dientes en un cepillo de cerdas suaves. Con una mínima cantidad de dentífrico será suficiente. Más o menos debería tener el tamaño de una lenteja. La creencia popular es que se necesita mucha pasta dental para que la higiene sea óptima y esto no es cierto. Un poquito de producto generará muchísima espuma y, además, el bote de pasta nos durará mucho más tiempo.

2. Ahora es el momento de cepillar bien los dientes. Puedes separar tu boca en cuadrantes y dedicar unos 30 segundos a cada cuadrante. El cepillado debe ser en movimientos circulares o verticales, nunca se debe cepillar los dientes con movimientos horizontales.

3. Tras haber repasado bien cada uno de los cuatro cuadrantes de la dentadura habrá que dedicar un tiempo mínimo a cepillar la lengua y la cara interna de las mejillas. Esto es muy importante porque en estas zonas también se acumulan bacterias que pueden terminar provocando caries. Para cepillar estas zonas se puede usar los limpiadores linguales o, incluso, con el mismo cepillo de dientes. Es muy importante evitar hacer mucha presión sobre estos tejidos. Lo correcto sería repasar la zona con suavidad, desde atrás hacia adelante y cubriendo todas las zonas.

4. Ya hemos terminado con el cepillado, así que podemos escupir la pasta de dientes y enjuagarnos los restos que hayan quedado en la cavidad oral. Con enjuagar una única vez es más que suficiente porque no queremos perder la protección que nos otorga el flúor que lleva el dentífrico.

5. En este momento podemos usar los cepillos interproximales o el hilo dental para retirar los restos de comida que hayan podido quedar alojados en zonas de difícil acceso para el cepillo de dientes. Este paso habría que hacerlo, por lo menos, una vez al día. La rutina dental nocturna es el mejor momento para ello.

6. Tras la eliminación de bacterias con el hilo dental podemos terminar nuestra higiene bucodental con un enjuague bucal El dentista será quien nos indique qué colutorio es el que más se acerca a nuestras necesidades. Debemos enjuagar toda la cavidad oral con este producto y mantenerlo durante un minuto, más o menos. Pasado este tiempo se expulsa y no hay que enjuagar ya con agua. Así habrá terminado nuestra correcta rutina de higiene dental.

La higiene bucodental es la base principal de una boca sana y saludable. Si no tenéis clara la correcta técnica de cepillado lo ideal es que vuestro dentista os explique cómo debéis lavaros los dientes para conseguir los resultados más óptimos. Además de esto, recurrir a la limpieza dental profesional, por lo menos una vez al año, garantizará un plus de protección y cuidados en la salud oral.